Guadalajara, Jalisco. 10 de mayo de 2018 .Pablo Miranda Ramírez(Agencia Informativa Conacyt).- La idealización de la maternidad entre la sociedad influye en el desgaste emocional de las madres, mientras que el acompañamiento en pareja y la plenitud emocional reditúan en beneficios para ellas y sus hijos, de acuerdo con investigadores del Departamento de Clínicas de la Salud Mental de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

La doctora Norma Ruvalcaba Romero, jefa de este departamento, perteneciente al Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), compartió los resultados de una serie de estudios realizados en ese espacio, donde se ofrece terapia y asesoría psicológica a madres jaliscienses.

Luego de asociar el concepto de maternidad con una carga extra de estrés a las madres, los investigadores también descubrieron que cuando la madre experimenta una plenitud en sus necesidades, se deriva como consecuencia una serie de beneficios para sus descendientes.

“Hemos encontrado que en medida de que las mujeres, específicamente las madres, están más habilitadas en términos de competencias socioemocionales, van a tener mejores competencias también para la crianza y establecimiento de vínculos propicios y nutricios que permitan ejercer de manera más eficiente su función sin la merma del bienestar como madres”.

Emociones bajo control
La investigadora señaló que estas competencias socioemocionales emiten un “efecto protector” en los hijos, quienes tienden a alejarse de conductas de riesgos. Según detalló, estas competencias están asociadas con la regulación emocional de la madre, la comunicación afectiva basada en el trato cordial con los hijos y la capacidad para establecer límites con ellos.

Norma Ruvalcaba Romero explicó que cuando una madre puede regular sus emociones, también es capaz de enviar a sus hijos mensajes para resolver conflictos de manera pacífica, lo que incluso puede desencadenar en un individuo que se aleja de entornos que favorecen la generación de violencia, agrega la experta.

“La salud mental de la madre realmente representa un bienestar no solo para ella misma y su familia, sino también para el ámbito colectivo”, sostuvo esta investigadora candidata al Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

La doctora Ruvalcaba Romero mencionó que según los resultados de sus estudios, también se encontró que las madres que trabajan fuera de casa de manera remunerada presentan una mejor salud mental, que se traduce en mejor autoestima, comprensión de emociones y tendencia a la motivación, y presentan menor vulnerabilidad a la violencia intrafamiliar.

“Que la madre que trabaja tenga o no tenga mejores estos indicadores en salud mental tiene que ver con el soporte social, es decir, que ella se sienta acompañada en esa tarea de ser madre”.

Madres sin etiquetas
La doctora Columba Sánchez Martínez, investigadora del Departamento de Clínicas de la Salud Mental del CUCS, exhortó a las madres y futuras madres a no seguir los parámetros establecidos por la sociedad respecto a la maternidad, pues señaló que cada madre sigue su proceso desde el embarazo y la crianza.

“Los impactos de una maternidad tan vista en lo superficial producen cambios en el ser humano”, refirió la investigadora. Sánchez Martínez también mencionó que las madres deben estar en contacto con sus hijos desde el nacimiento, pues esto además de crear profundos lazos afectivos, también ayuda al desarrollo de defensas en la cría.

Para facilitar esos vínculos, la doctora indicó que debe analizarse la normativa en torno a las madres trabajadoras, para que estas tengan más opciones para estar en contacto con sus hijos y así se eviten futuros problemas de salud entre ambos. Por ello, una opción podría ser aumentar los días de permiso establecidos en el sector laboral para las mujeres que tendrán hijos.

Por su parte, el maestro Salvador Garibay Rivas, investigador del mismo departamento, mencionó que para que la madre tenga una salud mental de calidad, debe contar con un acompañamiento social, ya sea en pareja o en familia, y valorar su trabajo tanto en la crianza como en el desarrollo de su desempeño laboral.

“Para que la madre no pase por una mala salud mental, tiene que ver esto: tener conciencia de la importancia del bienestar individual, familiar y colectivo y hacerse de un soporte social, porque es fuente de bienestar”, puntualizó la doctora Ruvalcaba Romero.

El departamento cuenta con las Clínicas de Atención Psicológica Integral para el Bienestar (CAPIB), donde se prevé abrir desde el 17 de mayo un grupo de apoyo psicoterapéutico para madres con hijos de entre uno y cuatro años de edad.