La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha hecho público que observa una situación especial de riesgo a actores políticos en México, incluyendo a precandidatos y candidatos de distintos movimientos y afiliaciones políticas.

11 mayo 2018.- Penespañol.-Desde septiembre de 2017 y hasta abril de este año 2018, se han registrado altos niveles de violencia en contra de personas que ocupan y ocuparon cargos políticos así como precandidatos, y candidatos, particularmente a nivel local, pertenecientes a distintas afiliaciones y movimientos políticos del país, que incluyen decenas de asesinatos, amenazas a actores políticos y agresiones contra mujeres políticas, muchas de las cuales son precandidatas y candidatas.

En atención a estos hechos, la Comisión espera que el Estado mexicano siga adoptando todas las medidas necesarias a fin de garantizar los derechos a la vida, a la integridad personal y la seguridad de aquellas personas candidatas a cargo de elección, así como de las personas que ocupan dichos cargos, de todas las razas y etnicidades, sin distinción. En particular, señala la CIDH el Estado debe seguir adoptando las medidas necesarias a fin de garantizar la seguridad de los actores políticos en los tres niveles de gobierno, sin distinción, para el derecho a elegir y a ser elegido puedan ejercerse libres de violencia.

Asimismo, la Comisión llama al Estado a iniciar investigaciones sobre todos los hechos reportados, y a reforzar todas aquellas acciones que garanticen que las que están en curso se lleven a cabo de forma diligente. Estas investigaciones no sólo deben estar orientadas a establecer los responsables materiales de los hechos, sino también a los posibles autores intelectuales. La CIDH subraya la importancia que dichas investigaciones garanticen el acceso a la justicia de los familiares.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.