Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad lanzó el reporte El déficit meritocrático del investigador, Julio Ríos.

Ciudad de México, a 29 ago. 2018.-En él se destaca que el nepotismo institucional y las redes familiares son una realidad innegable en el Poder Judicial de la Federación:

51% de los jueces de distrito o magistrados de circuito tiene al menos un familiar laborando en el poder judicial.

87% de los cargos que tienen los parientes consanguíneos de jueces y magistrados tienen filtros meritocráticos muy bajos.

A 25 años de la creación del Consejo de la Judicatura, el Poder Judicial de la Federación tiene dos grandes retos que se resumen en un importante déficit meritocrático: La perpetuación de redes familiares en su interior y una carrera judicial incompleta y una falta total de una carrera administrativa.

En el Poder Judicial de la Federación sólo dos puestos: Juez de Distrito y Magistrado de Circuito, se obtienen por concurso de oposición y exámenes complejos. Aún dentro de los puestos que se concursan hay graves problemas. Entre 1995 y 2016, 87% de los concursos fueron convocatorias cerradas (en las que sólo podían inscribirse personas que ya laboran en el Poder Judicial), excluyendo a profesores, académicos y abogados litigantes.

Julio Ríos, autor del reporte El déficit meritocrático resaltó que: “contratar familiares sin pasar por adecuados filtros meritocráticos puede tener efectos negativos en la impartición de justicia como: a) Interferir en el procesamiento de los casos y en el sentido de las sentencias; b) Generar favores y complicidades indebidas; c) Minar la motivación de quienes ven que las conexiones, y no el mérito, es lo determinante para el desarrollo profesional.”

Por ello, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad recomienda:
-Transparentar conflictos de interés, procesos y requisitos de promoción y sanción.
-Crear una carrera administrativa
-Fortalecer la carrera judicial.