Opinión

10 abr. 2018.- Por Gabriel PereyraEl anuncio de Donald Trump de militarizar la frontera de México ante una caravana que viene desde Centroamérica para protestar por el mal trato que se da a los indocumentados, nos pareció una locura más del “sui generis” presidente de los Estados Unidos de Norte América.

A mi me parece una jugada de varias bandas y tiempos que empiezan con la visita a México del yerno de D.Trump, sirve para promover a Enrique Peña Nieto como héroe nacional, fortalece a José Antonio Meade y plantea una amenaza para amedrentar al país sí gana Andrés Manuel

Esta “amenaza” se da dentro de un contexto político muy delicado para México que es el de las elecciones de julio y cuando el gobierno de Peña Nieto todavía en funciones está dispuesto a hacer todo lo posible para que no llegue el candidato de Morena. La amenaza está implícita, la frontera está militarizada y si llega AMLO nos pueden invadir. Este escenario aunque poco racional para las personas de altos ingresos y buena información, a las grandes masas electorales con menos información y crítica para el análisis representa una amenaza.

Es posible que sus cuartos de guerra e inteligencia de los grupos norteamericanos aconsejen que sea preferible influir en el resultado de las elecciones y no tener que verse inmiscuidos en problemas con vecinos en 3,200 kilómetros de frontera. Si bien es cierto que Trump está loco, también es cierto que están los grupos en el Congreso, halcones, los militares, la marina y los grandes financieros que finalmente son los que deciden el destino de los pueblos. A Estados Unidos no le conviene que haya un gobierno honesto y nacionalista, de tal manera que no es ocioso pensar mal de estas maniobras militares como un escenario posible con el que nos amenaza Donald Trump, un personaje de caricatura que sabe muy bien lo que trae entre manos.

No hay que olvidar que favor con favor se paga. Si el gobierno de Peña Nieto invito a Trump como candidato para aumentarle su raiting y que alcanzara la presidencia, ahora le devuelven el favor a Peña Nieto, militarizando la frontera, metiendo un ruido innecesario en las elecciones mexicanas.

 ¿Cuál es el verdadero mensaje de esta actitud de Trump?, ahora que somos víctimas de mensajes sin origen explícitos, sino implícitos. Hace unas semanas actores de Televisa publicaron un corto en el sentido de que había ocurrido una tragedia en México la cual todos teníamos que evitar “no podíamos permitir que algo así pasara”, finalmente de muchas expresiones de dolor, nos dijeron que Carlos Slim había dejado de ser el hombre más rico del mundo. Eso era una tragedia para los actores de ese video y nosotros no lo podíamos permitir. El pequeño corto decía consuman los productos que Carlos Slim vende para mantenerlo en el primer lugar como el hombre más rico del mundo, José Luis Porras, que me lo mando, me comento que no lo entendía y me pidió mi opinión, yo a mi vez lo distribuí en unas 10 personas en quien confío por su capacidad de análisis y buen juicio político, me contestaron lo mismo no sabían cuál era el objetivo de ese mensaje, ni porque los actores como Eugenio Derbez de la empresa Televisa se habían prestado a firmar ese corto.

Casi al mismo tiempo se publicó que la información que proporcionamos los usuarios de Facebook se estaba utilizando por la empresa londinense Cambridge Analytica, para hacer estudios de los perfiles de los usuarios de Facebook en ciertas regiones del mundo y diseñar mensajes que pudieran orientar y reorientar sus preferencias básicamente electorales; se añadía en la nota que el triunfo de Donald Trump obedecía a una serie de mensajes que recibieron los norteamericanos y que cambiaron las preferencias que tenían para apoyar a este magnate norteamericano, todo parecía indicar que Donald Trump había utilizado los servicios de Cambridge Analytica para mover al electorado a una posición dura que aprobara sus propuestas de gobierno. El viernes pasado El periódico el Pais publico una amplia y extraordinaria nota sobre el manipuleo y la falsedad de las redes sociales.

Siempre he visto con precaución las informaciones que me llegan por la red, creo que son opiniones que no resisten un análisis y que manifiestan un sentimiento o una intención de cambio o de información personal o francos manipuleos políticos y comerciales. Cuando quiero informarme busco las noticias en el periódico El País, en algunos diarios de la Ciudad de México, a los cuales pasó por el tamiz de sus propietarios, veo en televisión, el canal 2 de noticias, el New York Times, en ocasiones busco la información del periódico “Le Monde”, un vespertino parisino que durante el siglo XX sedujo a los latinoamericanos por su preocupación por el tercer mundo. Este diario lo leían en ese tiempo Francisco López Cámara, Víctor Flores Olea, Enrique González Pedrero, los hermanos Pablo y Henrique González Casanova, y escribían con gran autoridad sobre los temas novedosos como la emergencia literaria, económica y cultural del tercer mundo, así como de las posiciones de los países no alineados. Estos son mis vínculos con una realidad que busco me acerquen a la verdad periodística porque las redes sociales siempre me han causado una gran preocupación y un cuidado temeroso por su falta de objetividad. Lo mismo me pasa con algunos periodistas que repiten la misma melodía día con día.

Si atendemos al universo informativo observamos que se están unificando todas la fuerzas nacionales y norteamericanas que no quieren que llegue Andrés Manuel López Obrador. En ese sentido veo la declaratoria furibunda del “Clown” Donald Trump que nos amenaza por lo pronto con militarizar su frontera.

Cuando el hombre más poderoso del mundo nos amenaza con la fuerza militar americana nada es imposible en este mundo. Entre el anuncio de Donald Trump y mandar a grupos de la fuerza nacional sin armas y sin ninguna autoridad a la frontera mexicana existe una gran distancia, aparentemente son una especie de guaruras o policías fuertes y violentos que van asesorar a la patrullas fronteriza en caso de que haya una migración ilegal y desmesurada a los Estados Unidos. Pero la amenaza está ahí, real, tangible.

Aparentemente no hay ninguna razón política o económica para que la inmigración ilegal que siempre existe de los países centroamericanos, los cono sureños y mexicanos a los Estados Unidos aumente en forma tan desproporcionada para que la migra necesite apoyos físicos; si bien es cierto que la situación en Tamaulipas y Ciudad Juárez se ha deteriorado al grado que ya no existe control de ninguna autoridad nacional o extranjera en esas ciudades y los muertos y tiroteos se han vuelto cotidianos; la declaración de Trump no responde a ninguna lógica más que a la de servir a lo que está a punto de pasar en México, que llegue un hombre distinto de la mafia en el poder a la presidencia de este país. No es extraño en este mundo tan manipulado por las redes que se unan las derechas americanas y mexicanas y empiecen a manejar los mensajes que Cambridge Analytica, u otra empresa similar estén aconsejando que se envíen a la población mexicana. El mensaje subliminal esta clarísimo: Si llega Andrés Manuel invadimos. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.